Embarazo responsable

A teenage girl holding a pregnancy test

Janet López

Urge en Querétaro difundir una correcta educación y responsabilidad sexual, especialmente, por que ocupa el séptimo lugar en mujeres que acuden al DF a practicarse un aborto. Se cree que del 2006 a la fecha, se han efectuado 874 mil 747 abortos inducidos en el país, pese a que su legalización, fue aprobada hasta abril del 2007 y únicamente para el Distrito Federal y a partir de ese momento, hasta octubre del 2015, se habían efectuado 149 mil 886 en los Hospitales de Salud del DF.

Lo que llama la atención es que el 65.5 por ciento de las mujeres ya tenía de uno a más de tres hijos, mientras que el 34.5 nunca había estado antes embarazada, todas cifras proporcionadas por el grupo de información en reproducción elegida (GIRE).

De esos procedimientos, 108 mil 300 se solicitaron por habitantes del DF, mientras que 344 por mujeres queretanas, lo que coloca a esta entidad en el séptimo lugar a nivel nacional. Resulta necesario subrayar que las interrupciones legales del embarazo registran un crecimiento anual sostenido, pues el primer año se efectuaron cuatro mil 799, en el 2010 fueron 16 mil 945 y al 2014, 20 mil 526.

El 53.2 por ciento de quienes optaron por abortar, fueron mujeres solteras, 14.4 por ciento casadas, 28.1 vivían en unión libre y 3.2 divorciadas. Las principales edad, con un 47.3 por ciento, fueron de mujeres de los 18 a los 24 años, seguidas en 22.5 por las de 25 a 29, en 13.4 por ciento por las de 30 a 34, 7.9 por ciento de 35 a 39 y en 4.9 por ciento por jovencitas de 15 a 17 años de edad. Resalta que un 5.5 por ciento de las mujeres han abortado más de una vez. El 39.8 por ciento de las mujeres tenía educación preparatoria, y el 32.9 contó con secundaria terminada.

Soy partidaria de la vida, aunque también de la aplicación del aborto en situaciones de necesidad, como cuando se sabe que el hijo nacerá o se encuentra ya sin posibilidad de que sus órganos le permitan vivir, en los casos en que la madre fue forzada a tener relaciones, o bien, cuando la vida de ésta se encuentra en peligro, en caso de avanzar el embarazo.

Esos son los únicos casos para mí, en los que debería permitirse que se impidiera desarrollarse una nueva vida y aún así, tras un diálogo con la madre sobre las opciones a las que podría recurrir para permitirle a ese nuevo ser la existencia sin que ella tuviera que relacionarse con él y ya que todas las opciones fueran descartadas, tratar de aminorar los riesgos de que una decisión así o le crearán un cargo de conciencia peor.

Mi postura pareciera ser contraria a mi creencia católica pero no, pues incluso a la virgen María y a su pareja San José; se les preguntó si querían ser los progenitores de quien los había elegido por padres: el creador de la vida, el salvador de los hombres y señor de los cielos.

En contraste, razones como considerar que la criatura afectará el acostumbrado modo de vida, la falta de recursos económicos o que simplemente, el embarazo no se tenía planeado por dos personas que tuvieron relaciones sexuales consensuadas, no pueden admitirse más que como razones egoístas que derivan en una muerte innecesaria.