Democracia femenina

Un 17 de octubre de 1953, las mexicanas tuvieron la libertad plena de ejercer sus derechos civiles y políticos para votar y postularse a cargos de elección popular, 62 años han pasado desde aquel decreto presidencial en el que se les reconocía como ciudadanos plenos y, apenas comienza a percibirse un reflejo real del impacto femenino en la política con una mayor representación en cargos de elección popular.

Esas seis décadas de lucha comienzan a ver su recompensa, lamentablemente, tras resoluciones de tribunales y no por el reconocimiento propio del sector femenino o de sus partidos políticos en la capacidad de esas, sus militantes.

De acuerdo al magistrado Manuel González Oropeza, de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) Querétaro es ya reflejo nacional e internacional por las resoluciones a favor de la paridad de género en las candidaturas, pero para mi, la representatividad debería versar en la capacidad propia de la militante y no limitarse a una cuota obligada.

Tras las elecciones del 7 de junio, el Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) entregó 8 constancias de mayoría a mujeres, es decir, que a estas les toca dirigir casi la mitad de los 18 ayuntamientos en la entidad.

Si bien, la cifra es muy positiva, queda un agridulce sabor en la boca debido a que la mayoría de ellas llegó para suplir a un hombre que perdió su registro tras una resolución que a favor de la paridad, que llegó de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con sede en Monterrey.

De nueve mujeres que registró el Partido Revolucionario Institucional (PRI), cinco fueron esposas de los candidatos ya registrados yuna la hermana, quien incluso apareció en la boleta con las iniciales del candidato original. Acotó aquí que, las elecciones de Huimilpan están por repetirse.

 

En el caso del Partido Acción Nacional (PAN), cuatro de las candidatas sustituyeron a sus esposos y en otros dos casos, también se trató de las hermanas.

 

Gracias a ese proceso judicializado, Querétaro cuenta ya con 8 alcaldesas:

María Dionicia Loredo Juárez en Arroyo Seco, Liz Selene Salazar Pérez en Jalpan de Serra, Honorina Amador Covarrubias en Landa de Matamoros, Margarita Hernández Aguilar en Peñamiller, Gloria Inés Rendón García en Pinal de Amoles, Luz María Quintanar Feregrino en Ezequiel Montes, Beatriz Magdalena León en Pedro Escobedo y Anayely Álvarez Soto en San Joaquín.

La lucha por la paridad ha sido larga pero confío que llegaremos a una democracia tan fortalecida que, el registro de candidatas dejará de ser impositivo e incluso, se tendrá a los mejores cuadros,tanto de hombres como mujeres, en una selección en la que, lo único que importará, será la capacidad política.

 

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